La Cruz y el Puñal es un libro escrito en 1963 por el pastor David Wilkerson con John y Elizabeth Sherrill. Narra la verdadera historia de los primeros cinco años de Wilkerson en Nueva York, en donde ministró a jóvenes desilusionados, animándolos a dejar las drogas y la violencia pandillera en la que estaban involucrados. El libro se convirtió en un best seller, con más de 15 millones de ejemplares distribuidos en más de 30 idiomas.
En 1970, se estrenó una adaptación cinematográfica, presentando a Pat Boone como David Wilkerson y a Erik Estrada como Nicky Cruz, el joven miembro de pandilla cuya vida fue transformada por el ministerio de Wilkerson. La película fue desechada por los críticos seculares por considerársele poco interesante. Sin embargo, ha sido vista por un estimado de 50 millones de personas en más de 30 idiomas en 150 países, de acuerdo a la World Film Crusade.
Dios nos responde aún en cosas pequeñas, para hacer cosas aún mayores.
El poder de la Oración en la vida de un Ministro tiene este impacto, leemos lo siguiente en el primer capítulo de la Cruz y el Puñal, según lo relata:
"-Necesitamos ayuda, Gwen-dije apresuradamente->. Creo que debemos orar.
-Háblale respecto de esas cucarachas-dijo Gwen sombríamente. "':'-Bien, eso haré.
Incliné la cabeza. Allí en la oscuridad, frente a aquella pequeña iglesia, hice un experimento en una clase especial de oración que busca hallar la voluntad de Dios mediante una señal. Esta forma de hallar la voluntad del Señor se originó con Gedeón, quien al tratar de hallar la voluntad de Dios para su vida, pidió una señal con un vellón de lana.
Puso un vellón de lana de cordero en el suelo y le pidió a Dios que enviara rocío en todas partes menos en el vellón.
Por la mañana, la tierra estaba humedecida de rocío pero el vellón de Gedeón estaba seco: Dios le había concedido la señal.
-Señor-dije en voz alta-quisiera que me dieses ahora una señal. Estamos dispuestos a hacer tu voluntad si podernos descubrir cuál es. Señor, si quieres que nos quedemós aquí en Philipsburg te pedirnos que nos lo hagas saber haciendo que la comisión nos elija por unanimidad de votos. y que por iniciativa propia decidan refaccionar la casa pastoral, poniendo una refrigeradora decente y una cocina económica.
-y Señor-dijo Gwen interrumpiéndome, porque en ese momento se abría la puerta del frente de la iglesia y la comisión comenzaba a caminar hacia nosotros--que por propia iniciativa maten las cucarachas".
(Dios siempre se ocupa de los detalles en la vida de sus hijos, es así como se inició la historia de este Varón de Dios, David Wilkerson, caminando con Dios en Oración y obedeciendo su voluntad.)-Reverendo Wilkerson y señora-dijo. Hizo una pausa y comenzó de nuevo-. Hermano David, hermana Gwen.
Hemos votado y todos estamos de acuerdo en que ustedes sean nuestros nuevos pastores, La votación ha sido cien por ciento. Si resuelven venir, repararemos la casa pastoral, pondremos una nueva cocina y otras cosas necesarias y la hermana Williams me dice que fumigará el lugar.
-Para librarnos de esas cucarachas-añadió la señora Williams dirigiéndose a Gwen.
Pequeñas decisiones hacen una gran diferencia, incluso pueden cambiar la historia.
David estaba satisfecho con su vida Ministerial, su membresía y la contribución a la obra misionera, pero algo inquietaba su espíritu según continua relatando:
Me levanté y apagué el televisor, observando a las jóvenes que desaparecían en un pequeño punto luminoso en el centro de la pantalla. Salí de la sala y fui a mi despacho y me senté en la silla giratoria tapizada de cuero marrón.
-¿Cuánto tiempo me paso todas las noches mirando esa pantalla?-me pregunté-o Por, lo menos dos horas. ¿Qué pasaría, Señor, si vendiera mi televisor y pasara ese tiempo orando?
De todas maneras era el único de la familia que miraba televisión.¿Qué ocurriría si pasaba dos horas en oración todas las noches? La idea era emocionante. "Substituye la televisión por la oración y verás lo que ocurre," me dije.
Despues de aquella decisión nada fué igual en la vida de este hombre, que aprendió a caminar con Dios, a hacer su voluntad y a revelar su palabra de una manera extraordinaria.
Este es un pequeño homenaje a David Wilkerson (partió a la presencia del Señor el 27 de mayo de 2011), a su ejemplo, y vale la pena recordar estas palabras ¿Que ocurriría si pasara dos horas en oración todas las noches? Usted querido amigo es testigo de lo que ha pasado y continuará pasando por el legado de este hombre.
Decida hoy transformar sus hábitos a traves de la oración, David lo hizo, también nosotros podemos hacerlo.
Cambie su mundo, comience a orar y Dios hará.
JJZ.
