Damos gracias a nuestro Dios, quién nos impulsa en medio de esta sociedad de información, a encontrarnos con él cada día, darle nuestra adoración, devoción y entrega, ante los nuevos desafios que presenta cada jornada.
Sembramos nuestras palabras en oración, sembramos nuestras alabanzas y adoración, el tiempo invertido con nuestro Padre, en un diálogo franco y ameno, es un tiempo sembrado en la mejor tierra.
¿Cuanto tiempo hemos invertido últimamente en permanecer cerca de él? Sabemos que el llamamiento de Dios es irrevocable, y el celo por su casa nos consume, pero una gran diferencia es ser consumidos por el afán, la gloria, el éxito o la fama, que la presencia gloriosa de Dios nos consuma, tomemos la expresión del patriarca Moises, "si tu presencia no ha de ir conmigo no me saques de aquí" tomemos la promesa de Dios "mi presencia irá contigo y te daré descanso."
Como lo declara la letra del himno, Oh que amigo nos es Cristo, ¿hablaste hoy con nuestro amigo?, compartimos los magnificos versos de Joseph Scriven :
¡Oh, qué amigo nos es Cristo!
El sintió nuestra aflicción
Y nos manda que llevemos
Todo a Dios en oración.
¿Vive el hombre desprovisto
De consuelo y protección?
Es porque no llevamos,
Todo a Dios en oración.
¿Vives débil y cargado
De temor y tentación?
A Jesús, tu amigo eterno,
Cuenta todo en oración.
¿Te desprecian tus amigos?
Dilo a él en oración:
En sus brazos de amor tierno
Paz tendrá tu corazón.
Jesucristo es nuestro amigo;
De esto pruebas mil mostró
Al sufrir el cruel castigo
Que el culpable mereció.
Y su pueblo redimido
Hallará seguridad
Fiando en este amigo eterno
Y esperando en su bondad.
Es nuestra oración que la Campaña de los 70 Dias, pueda ayudarnos a fortalecer nuestras familias e iglesias.

